sábado, 24 de julio de 2010

Cuento sin fin...



Desde el día en que te conocí, me enamoré de ti. En ti vi todo lo que siempre imaginé, lo que deseaba en una persona….alguien capaz de sacar d mi cosas que ni yo mismo sabía que existían, o podría hacer. Eres un conjunto perfecto. Pronunciaste mi nombre y yo supe, por fin, que así comenzaría un cuento que no tiene fin...

Poco a poco se crearon los cimientos de una amistad fuerte. Pero al construirla, afloraron otros sentimientos aun más fuertes si cabe. Todo daba vueltas alrededor de mi solitario corazón. Un corazón fuerte con ganas de amar, de querer. Un corazón que, con sus latidos, transmitiría todo ese amor por los flujos de mi sangre hasta el rincón más escondido y lejano de mi cuerpo.

Yo soy alguien normal, alguien en quien no te fijarías. Sé que aspiras a mas. Pero se algo que el resto no sabe. Que mi amor es más fuerte y estable que el que pueda dar cualquier otro. Y sé que si tuviera esa oportunidad, no te decepcionaría, y tú no te arrepentirías.

Solo espero que ese cuento…no tenga fin…

martes, 13 de julio de 2010

In Memoriam



En mi blog del día 27 de septiembre de 2007 (si mi mente no me falla), dedique un huequito a mi abuela Maruja por ser el Día del Alzheimer, enfermedad que ha padecido en los ultimos años, hasta su fallecimiento.

Hoy voy a dedicarle otro rinconcito, pues se fué para siempre de nuestro mundo el domingo pasado, el día que el resto de España recordara porque ganamos el Mundial de Futbol. Pero esa noticia ya tendra otro hueco en este humilde blog.

Y no sabia que escribir aqui, la verdad, asi que he decidido poner 2 o 3 recuerdos que me han venido estos dias a la cabeza. Todos mas o menos de mi infancia.

Mi abuela era farmaceutica. Tenia la farmacia en el Mercado de San Agustin de Gijon, y recuerdo muchas tardes de mi niñez en la rebotica, jugando con las pesas, los botes, etc. Alli con mi abuela, y con Loli, la "manceba" (que por cierto tambien se murio hace unas semanas, vaya mi recuerdo desde aqui).

Otro recuerdo que me viene son los veranos, cuando venian mis tios y mis primos a Gijon, y nos ibamos a mediodia a la escalera 8 de la Playa de San Lorenzo, donde mi familia tenia una caseta. Alli nos juntabamos con mas familia....nos bañabamos, jugabamos con la arena, etc. Y el día de los fuegos artificiales, cenabamos en su casa, y los veiamos alli, ya que las ventanas dan todas a la playa.

Seguro que no se me olvidaran los "moros y cristianos" (es decir, fabinas negras con arroz) que a mi me encantan, y debo decir que mi abuela las hacia como nadie. Para otras comidas era un poco...chapucera (aunque casi siempre estaba rico...), pero los moros con cristianos, eran uno de mis platos predilectos. Ya en los ultimos años, antes de que el Alzheimer hiciera mella, me preguntaba que cuando iba a su casa a comer, que me hacia las fabinas negras con arroz.

Y como ultimo recuerdo, pues no quiero extenderme, son las navidades. El dia de navidad comiamos en su casa (una "costumbre" que se hizo a raiz de la muerte de mi abuelo un 23 de diciembre, y empezo a reunirse la familia por navidad). Cuando eramos pequeños, el plan del dia de navidad era siempre el mismo: Ibamos a casa de mi abuela, mis tios nos llevaban a los primos a Mercaplana, luego volviamos a casa de mi abuela, donde casualmente Papa Noel nos habia dejado un monton de regalos, y despues de abrirlos comiamos alli. Por la tarde soliamos ir al cine, o quedabamos jugando con los regalos.

Pues nada, como me dijo una persona en el tanatorio estos dias: "No llores porque ya se fué, sonríe porque estuvo".

Va por mi abuela. D.E.P.

viernes, 11 de junio de 2010

El olor del Fracaso: Soy un fracasado


La Real Academia Española define "fracasar" como:

1. intr. Dicho de una pretensión o de un proyecto: frustrarse (‖ malograrse).

2. intr. Dicho de una persona: Tener resultado adverso en un negocio.

Según esto, ¿puedo afirmar que soy un fracasado? Creo que el olor a fracaso que desprendo no puedo quitarlo por muchas horas que este bajo el agua de la ducha, o maquillandolo echandome litros de perfume.

Me considero un fracasado, y en el mas amplio sentido de la palabra: fracasado en los estudios, fracasado en el mundo laboral, fracasado en el mundo amoroso, fracasado en el mundo familiar.

Con 33 años, sin acabar una carrera universitaria (por pocas asignaturas que me falten), con una mierda de trabajo (no por los compañeros, que es lo poco que merece la pena de mi trabajo, y los llevaria a cualquier otro trabajo; sino por el ambiente que se respira, por la forma de trabajar, las presiones, la incertidumbre de cuando me quedare sin el y con un sueldo miserable. Si, vale que mucha gente dice que por lo menos tengo trabajo, pero en segun que condiciones, a veces no merece la pena...), sin pareja ni perspectivas de tenerla (¿por que no se enamora de mi, de quien yo estoy enamorado? es la pregunta de mi vida...), y me siento un fracaso por la decepcion que soy para la familia.

Uno llega a entender, en cierto sentido, como se sentia la joven que hace poco aparecio en las noticias, y que se suicidó en Gran Bretaña despues de realizar 42 entrevistas de trabajo y ser rechazada en todas. Lo que uno entiende es la sensacion de fracaso y la frustracion que sentia. La sensacion de no servir para nada, de ser rechazada en todo, de sentirse "una mierda" o un cero en este mundo.

¿El fracaso, o la sensacion de fracaso, es la previa hacia la depresion? No lo se, pero si se que lleva al agobio, al estres, y a muchas sensaciones que uno tiene que disimular como puede, pero que a veces afloran y te hunden.

En este momento, yo siento que soy un fracasado, que todo me sale mal, que no sirvo para nada, etc.
Hay gente que te hace sentir como un fracasado. El fracaso es una situación, no una posición; no es un muro, es una puerta que te llevará a una nueva dimensión de triunfo. Ser un fracasado significa que te das cuenta que hiciste algo mal, lo reconoces, y lo aceptas sin modificar tu conducta, sin aprender de ese error, bajando tu estima y tus ganas.

Para NO SER FRACASADO debemos aprender de ese error y continuar con nuestra meta.
Cuando una persona normal se equivoca, o le sale algo mal, lo primero que hace es quebrar su estima, y, sin embargo, la persona exitosa ve al fracaso como una enseñanza. Pero no es facil sin ayuda.

Para salir de una situacion asi, uno echa en falta el apoyo, los animos, la comprension y la ayuda de su entorno. Algo de lo que carece, a veces porque el entorno no lo sabe, y otras porque parte del entorno, sin conocer como te sientes, te hunde aun mas con agobios, "amenazas" de perspectivas, incluso con la posibilidad de quedarse en la calle, con lo puesto, sin un techo o un trabajo bajo el que ampararse. O que la propia familia te niegue la ayuda amparandose en excusas baratas.
Y tambien se echa d menos a amigos, o los que uno creia que eran amigos, para luego descubrir otra cosa: que hay amigos de 1ª, de 2ª y hasta "amigos interesados".

lunes, 31 de mayo de 2010

"CAPERUCITA Y EL LOBO MACHISTA"..por Arturo Pérez Reverte



Hoy me he levantado con talante. Como después de haber publicado El pequeño hoplita –un cuento sobre un niño en las Termópilas, que tanto debe a su magnífico ilustrador, Fernando Vicente– le tomé el gusto a la narrativa infantil, he decidido echar un cable. Ayudar a que nuestra ministra de Igualdad y Paridad, Bibiana Aído, rubia joya de la corona, haga realidad su bonito proyecto de conseguir que los cuentos tradicionales para pequeños cabroncetes sean desterrados de escuelas y hogares, y dejen de ser un reducto machista, sexista y antifeminista. O que, expurgados y reconvertidos a lo social y políticamente correcto, contribuyan, ellos también, a la formación de futuras generaciones de ciudadanos y ciudadanas ejemplares y ejemplaras. Como está mandado.

Al principio pensaba hacerlo con el cuento de Blancanieves y las siete personas de crecimiento inadecuado; que, como sostiene Bibiana, requiere, título aparte, una remodelación general urgente. Pero ciertos indicios de intolerable violencia machista en la casita del bosque, como que sea una mujer quien cargue con todas las labores del hogar, o que no haya paridad de sexos en el número de individuos que trabajan en la mina –su número impar complica además el asunto–, me decidieron a dejarlo para más adelante. Lo intenté luego con La soldadita de plomo y ploma; y no es por echarme flores, pero lo tenía casi resuelto. Una soldadita de plomo de la ULFF –Unidad Legionaria Femenina Feroz–, terror de los talibanes afganos y de los piratas del Índico, impedida en su extremidad locomotriz por haber caído poco metal en el molde cuando la fundían. O sea, incompleta física de una pierna, para entendernos. O no. Lo que antes se decía, en jerga fascista, coja. Y que, desde su repisa en el cuarto de juegos de una niña, se enamora de un bailarín de ballet de papel maché que está enfrente, puesto tal que así, de puntillas, y que tiene una bonita lentejuela de plata en el prepucio. Se lo leí a mi hija por teléfono, a ver qué tal iba la cosa; pero al llegar a lo de la lentejuela me aconsejó dejarlo. Te van a malinterpretar, dijo. Así que al final me decidí por un clásico inobjetable: Caperucita Roja. Y está feo que lo diga, pero la verdad es que lo he bordado. Creo.

Caperucita Roja camina por el bosque, como suele. Va muy contenta, dando saltitos con su cesta al brazo, porque, gracias a que está en paro y es mujer, emigrante rumana sin papeles, magrebí pero tirando a afroamericana de color, musulmana con hiyab, lesbiana y madre soltera, acaban de concederle plaza en un colegio a su hijo. Va a casa de su abuelita, que vive sola desde que su marido, el abuelito, le dio una colleja a Caperucita porque no se bebía el colacao, ésta lo denunció por maltrato infantil, y la Guardia Civil se llevó al viejo al penal de El Puerto de Santa María, donde en espera de juicio paga su culpa sodomizado en las duchas, un día sí y otro no, por robustos albanokosovares. Que también tienen sus necesidades y sus derechos, córcholis. El caso es que Caperucita va por el bosque, como digo, y en éstas aparece el lobo: hirsuto, sobrado, chulo, con una sonrisa machista que le descubre los colmillos superiores. Facha que te rilas: peinado hacia atrás con fijador reluciente y una pegatina de la bandera franquista, la de la gallina, en la correa del reloj. Y le pregunta: «¿Dónde vas, Caperucita?». A lo que ella responde, muy desenvuelta: «Donde me sale del mapa del clítoris», y sigue su camino, impasible. «Vaya corte», comenta el lobo, boquiabierto. Luego decide vengarse y corre a la casa de la abuelita, donde ejerce sobre la anciana una intolerable violencia doméstica de género y génera. O sea, que se la zampa, o deglute. Y encima se fuma un pitillo. El fascista. Cuando llega Caperucita se lo encuentra metido en la cama, con la cofia puesta. «Que sistema dental tan desproporcionado tienes, yaya», le dice. «Qué apéndice nasal tan fuera de lo común.» Etcétera. Entonces el lobo le da las suyas y las de un bombero: la deglute también, y se echa a dormir la siesta. Llegan en ésas un cazador y una cazadora, y cuando el cazador va a pegarle al lobo un plomazo de postas del doce, la cazadora contiene a su compañero. «No irás a ejercer la violencia –dice– contra un animal de la biosfera azul. Y además, con plomo contaminante y antiecológico. Es mejor afearle su conducta.» Se la afean, incluido lo de fumar. Malandrín, etcétera. Entonces el lobo, conmovido, ve la luz, se abre la cremallera que, como es sabido, todos los lobos llevan en la tripa, y libera a Caperucita y a su provecta. Todos ríen y se abrazan, felices. Incluido el lobo, que deja el tabaco, se hace antitaurino y funda la oenegé Lobos y Lobas sin Fronteras, subvencionada por el Instituto de la Mujer. Fin.

Arturo Pérez-Reverte (XLSemanal; 30-05-2010)

miércoles, 26 de mayo de 2010

Generación "Solitarios 2.0"


Facebook, Tuenti, Twitter, chats... vivimos rodeados de redes sociales que nos permiten la interacción con personas en cualquier rincón del planeta y a cualquier hora del día, y sin embargo, sus usuarios se encuentran más solos que nunca.

Curiosamente, las redes sociales han facilitado restablecer las relaciones con gente con la que habíamos perdido el contacto, o bien, complementar y enriquecer las relaciones entre amigos que ya se conocen y mantienen un contacto real. Un paso por Faceboom o Tuenti nos permite ver cómo los grupos de amigos quedan para salir de copas empleando la red social, y tras el fin de semana, comparten fotos e impresiones de la cita. Pero las redes sociales -de alguna manera- han fomentado el aislamiento de ciertos usuarios que sustituyen este contacto real por las pantallas de los ordenadores y pasan horas muertas encerrados en sus habitaciones, entendiendo que se encuentran 'socializando'.

La sospecha de que las redes sociales están 'invadiendo' el territorio de las relaciones personales, llegando a sustituirlas, se hace patente al conocer que cerca de una tercera parte de los jóvenes reconocen que pasan mucho tiempo contactando con familiares y amigos en las redes sociales, cuando en realidad, podrían hacerlo en persona. La interacción física con una persona es mucho más gratificante que relacionarse con la barrera del teclado y el ordenador, y al parecer, hay un motivo físico que lo explica: hay teorías que sugieren que es necesaria la presencia física de una persona para que el organismo libere oxitocina, la hormona del amor.

Sin embargo, no crean que todo el mundo comparte la sospecha de que las redes sociales están alimentando una nueva generación de Solitarios 2.0. Un estudio define a los usuarios de las redes sociales como gente más abierta, con menos prejuicios, y más dados al debate que aquellos que mantienen unas relaciones, por llamarlas de alguna manera, reales.
Lo cierto es que las personas mas timidas se expresan mejor escribiendo.
Tambien hay que decir que las nuevas generaciones, y hablo de un amplio expectro, tienden a consumir alcohol y drogas cuando se relacionan y esto es un sintoma de falta de seguridad aunque despues puede provocar adicción.
Punto a parte merecen las videoconsolas.

Conclusión: está muy bien el uso de Chats, Facebook y Twitter, pero ya saben, también es importante una cerveza con los amigos, y eso sí, ambos, con moderación.

martes, 25 de mayo de 2010

Los funcionarios siempre pagan los platos rotos...



Tras las décadas siguientes de desarrollo, la figura del empleado público casi indigente, trasunto del cesante de novelón galdosiano, fue poco a poco hundiéndose en el olvido.
Pero en los últimos días, la cloaca política y mediática neoliberal ha babeado de placer ante los ecos de una posible congelación salarial a los funcionarios. Sin embargo, nada sería más injusto que pasar la factura de la crisis a este colectivo.
Así, en los momentos de hervor económico y ladrillazo, un encofrador podía duplicar el sueldo de un Técnico Superior de la Administración, y para conseguir que un albañil viniera a casa había, poco menos, que apuntarse en una lista de espera y cruzar los dedos.

Mientras los funcionarios perdían poder adquisitivo y realizaban malabarismos contables con el sueldo, miles de paletos de eructo, puti club y caspa montaban una constructora y juntaban billetes de quinientos euros como cromos. Legiones de jóvenes abandonaban los estudios y dejaban sus libros escolares criando polvo mientras se pavoneaban en coches refulgentes… ¿los funcionarios? Unos “pringaos, hombre, unos “pringaos”… ¿para qué estudiar?, ¿para qué invertir?, ¿para qué innovar?...
“España va bien”.

Y mientras tantos celebraban sus ganancias entre cubatas, risas, rayas de coca y “España va bien”, miles de hombres y mujeres habían inmolado sus mejores años junto a una taza de café cargado, un flexo y un temario de oposiciones. Con los codos clavados en una mesa, viendo la vida desfilar a través del claroscuro de un ventanal, a la espera del momento crucial y temible de los exámenes.
Pues bien, ahora resulta que, según los neoliberales, los efectos de aquellos excesos han de pagarlos los “privilegiados funcionarios”, precisamente el colectivo que apenas se benefició del auge económico y que, por supuesto, no provocó la crisis.
Según ese planteamiento no pidamos cuenta a las entidades bancarias que prestaron dinero sin las debidas garantías. No pensemos que las ganancias obscenas de la
especulación acabaron en paraísos fiscales. No indaguemos en ayuntamientos y comunidades que dilapidaron millones encargando obras absurdas que enriquecieron a
empresarios. No, no… todo esto que lo paguen los funcionarios.

Sí, los funcionarios, aquellos “pringaos” durante los años del falso esplendor económico. Sí, el juez que sacrificó como poco cinco años en una oposición terrorífica (aparte de los cinco de carrera) para ganar menos que muchos fontaneros. Sí, los miles de opositores que hubieron de recurrir al Lexatín, el policía que se juega la vida por mil quinientos euros mensuales, el auxiliar que no gana más de novecientos… ¡resulta que estos han de pagar la crisis y son unos “privilegiados”!

Su unico delito: tener un contrato indefinido. Y habra, como en todos sitios, funcionarios validos, y los que dan mala fama a su trabajo. Funcionario no son solo los que estan detras de la ventanilla en oficinas municipales/provinciales/estatales. Tambien los son los medicos, profesores, policias, bomberos, etc.

viernes, 21 de mayo de 2010

¿Hay que sacar la basura de casa?


Anoche, cuando el presidente de EEUU, Barack Obama, celebraba la aprobación de la reforma de los mercados financieros en un jardín de la Casa Blanca, un intruso diminuto trató de robarle todo el protagonismo.

Un ratón, no se sabe si un simple roedor o uno campestre, salió de unos arbustos para pasar corriendo delante del podio con el sello presidencial desde el que se dirigía el líder estadounidense a la prensa.

De momento, se desconoce si Obama vio al roedor y 'se hizo el sueco' para no desviar la atención de su persona o si, por el contrario, el presidente no se enteró de nada. En la foto, la expresión del jefe de estado indica que estaba muy concentrado en su discurso.

Cuando Obama terminó y desapareció de la escena, la prensa allí reunida convirtió al roedor en el auténtico protagonista de la rueda de prensa. Periodistas y fotógrafos querían saber si se trataba de una rata, de un ratón o de un roedor campestre. Fuera lo que fuese, está claro que las finanzas aburren y las carreras de animales divierten.

NOTA DEL BLOGUERO: si fuera una rata ¿sera que hay que sacar la basura de casa? ¿Sera una indirecta para Gobiernos, Empresarios, Asociaciones y demas grupos? Igual es politica subliminal la que usa Obama con el ratonzuelo...